Las premisas a tenerse en cuenta sobre los bienes o tenencias que pueden exteriorizarse en el blanqueo Fiscal


Una consideración importante que debe señalarse en todo régimen de blanqueo impositivo es que sólo puede exteriorizarse las tenencias en moneda y los bienes no declarados por el contribuyente, es decir aquellos que no se encuentran detallados en el patrimonio fiscal del sujeto responsable.

En consecuencia no todas las situaciones incorrectas o imprecisas que han generado omisión de impuesto pueden regularizarse través del sistema de declaración voluntaria y excepcional.

En efecto, si un contribuyente ha declarado en forma incorrecta un inmueble, debido a que en el momento de consignar el ingreso del bien a su patrimonio no podía justificar el valor de adquisición total, computándose en consecuencia sólo a una parte del valor real, no podrá regularizar la situación a través del blanqueo fiscal, con la exteriorización del bien, habida cuenta que no hay posibilidad de exteriorizar el bien inmueble en forma parcial por el valor no declarado.

Tampoco técnicamente el contribuyente puede regularizar los ingresos omitidos que la AFIP puede imputar al periodo de adquisición del bien inmueble por la diferencia de valor entre lo que realmente pagó y lo que terminó declarando, a través de otro bien o de tenencia en efectivo debido a que esos ingresos marginales se imputaron específicamente al bien inmueble adquirido y la normativa es clara y precisa cuando consigna que se liberan del pago de los impuestos que se hubieran omitido ingresar y que tuvieran origen en los bienes y tenencias declarados.

En consecuencia la tenencia de moneda y los bienes exteriorizados deben tener relación con el evento que motivó la omisión de impuestos y en el caso de un inmueble incorrectamente incorporado al patrimonio no hay posibilidad de presentar la declaración voluntaria y excepcional que exige el blanqueo.

Nos queda analizar si el contribuyente declarando correctamente sus tenencias y bienes al 31 de diciembre de 2015 obtiene respecto del bien inmueble mal declarado, por haberlo incorporado a un menor valor al real, el novedoso beneficio dispuesto por el régimen de sinceramiento fiscal denominado efecto cerrojo.

Advertimos que no lo cubre debido a que el beneficio está restringido para los bienes que el contribuyente hubiera poseído con anterioridad al 31 de diciembre de 2015 y en este caso el inmueble se encuentra a esa fecha en el patrimonio del contribuyente.

En definitiva consideramos que la incorrecta valuación de un inmueble declarado sólo puede corregirse a través de las presentaciones de las correspondientes declaraciones juradas rectificativas ajustando los impuestos omitidos (Ganancias y de corresponder, IVA en el periodo de alta del inmueble y los gravámenes patrimoniales al 31 de diciembre de cada año) en la moratoria extraordinaria que se propone conjuntamente con el blanqueo impositivo en el régimen de sinceramiento fiscal recientemente promulgado

Tampoco podría subsanarse por el blanqueo impositivo propuesto por la ley de sinceramiento fiscal ajustes técnicos realizados por un sujeto de tercera categoría, como ser la incorrecta valuación de bienes de cambio, o amortizaciones impositivas tomadas en exceso, o en el caso de una persona humana, no haber considerado cuando correspondía el valor locativo de un inmueble de recreo ubicado en el país o de un inmueble en el exterior dedicado a vivienda ocasional.

Las incorrecciones impositivas mencionadas no se pueden regularizar por el sistema de declaración voluntaria y excepcional, debido a que la omisión de impuestos no generó fondos, los mismos quedaron en el ente empresario o en el patrimonio de la persona no se traspasaron los fondos al circuito marginal, no existiendo bien o tenencia que tenga relación con el evento de omisión de impuesto.

Sólo pueden repararse estas incorrecciones mediante la presentación de declaraciones juradas rectificativas e ingresarse el impuesto omitido en la moratoria extraordinaria antes comentada.

ideas fuerza del blanqueo

CP Humberto P. Diez

*Captura del articulo completo publicado en la versión impresa de la  Revista Punto a Punto de Mendoza

Revista de Mendoza

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